Motherhood is a transformation, a hurricane that disrupts the lives of mothers on an emotional, physical, and mental level. Care becomes the mother’s priority, while mothers themselves often take a back seat. Fortunately, many women, writers, and psychologists are discussing motherhood, even though society relegates us to the background. Motherhood, childhood, mothers, caregiving, and reconciliation are not prioritized in this capitalist society that suffocates us with its rhythms and demands, and insists that caregiving remain unpaid. Nevertheless, my version of motherhood is sweet, filled with love. It appears calm but is not, although I do not depict its chaos. I depict its calmness, its love, its connection, the waiting, the hope, the joy, the listening among women, that network that binds us. It changes our perspective on life, routine, and the little details when we become mothers.


La maternidad es una transformación, un huracán que revuelve las vidas de la madres, a nivel emocional, físico y mental. Los cuidados se convierten en la prioridad de la madre. Las madres, en cambio, pasamos a segundo plano. Afortunadamente muchas mujeres, escritoras y psicólogas están hablando de maternidad, aunque la sociedad nos relega un segundo plano. La maternidad, la infancia, las madres, los cuidados y la conciliación no son prioritarios en esta sociedad capitalista que nos ahoga con sus ritmos, exigencias y que pretende que los cuidados sigan siendo gratuitos. A pesar de todo, mi versión del maternidad es dulce, llena de amor. Parece calmada pero no lo es, aunque yo no dibuje su caos. Dibujo su calma, su amor, su conexión, la espera, la esperanza, la alegría, la escucha entre mujeres, esa red que nos une. Lo que nos cambia la mirada hacia la vida, la rutina y los pequeños detalles al convertirnos en madres.